viernes, 15 de marzo de 2013

CAMINAMOS CON LOS ZAPATOS DE ISAURO



En la noche del 24 de marzo de 1976, los milicos genocidas asesinan, de más de 120 balazos, a Isauro Arancibia (Secretario General de CTERA) y a su hermano Arturo. Saquean su piecita en el fondo de su sindicato y, entre otras cosas, le roban un par de zapatos que sus sobrinos le habían regalado. Dice Eduardo Rosenzvaig: "Hay que recuperar esos zapatos porque un maestro no puede andar descalzo por el cielo...".

Eso pensé en estos dos días de caminata: ¡Estamos recuperando los zapatos de Isauro, como los recuperamos cada vez que libramos batallas por la escuela pública! Y eso es lo que hicimos estos dos días: librar una nueva batalla, una más de tantas. Este es un conflicto muy difícil. Complicado. Atravesado. Tenso. Sin embargo, en estos dos días no vi más que compañeros riendo, cantando, abrazándose, emocionados hasta las lágrimas, resueltos, confiados en la propia fuerza, comprometidos, seguros de la justicia de lo que pedimos, con anticuerpos para la manipulación, políticamente generosos, obstinados en la unidad, sintiéndose dueños de nuestro SUTEBA, preocupados por nuestros pibes, comprometidos con la escuela pública, vistiendo el guardapolvo blanco como nuestra segunda piel... Y pensé: ¡Esta pelea ya la ganamos compañeros! Porque no se mide en porcentaje la emoción y el nudo en la garganta, ni el sentirse compañeros (eso de compartir pan y paño), ni el orgullo de ser maestros, ni el abrazo, ni las consignas coreadas de a miles, ni esa sensación incomparable de sentirse digno, ni esa certeza absoluta de que la lucha vale la pena, ni esa confianza que solo se construye colectivamente...

Por eso me voy a dormir muy cansada, como todos ustedes, pero con la serenidad de que Isauro puede seguir andando descalzo por el cielo porque nosotros calzamos sus zapatos. Y yo, que tuve el privilegio de conocerlo, estoy segura que está feliz y orgulloso de todos y cada uno de nosotros.

Guarden sus zapatos que seguramente muy pronto volveremos a calzarlos para seguir gastando sus suelas.

Cecilia Martínez
Secretaria Adjunta SUTEBA