miércoles, 29 de julio de 2015

LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS


Luego de firmar el decreto de intervención de las universidades nacionales, la dictadura de Juan Carlos Onganía ordena a la Policía Federal irrumpir por la fuerza en las facultades de la Universidad de Buenos Aires, ocupadas por docentes y alumnos en protesta por la supresión de la autonomía universitaria.



lunes, 27 de julio de 2015

A 39 AÑOS DE LA NOCHE DEL APAGON...


La noche del 27 de julio de 1976 se cortó el suministro eléctrico en todo el departamento de Ledesma, provincia de Jujuy, mientras policías, gendarmes, militares y capataces de la empresa Ledesma allanaron y saquearon viviendas en Libertador General San Martín y Calilegua. En vehículos de la empresa se trasladaron más de 400 trabajadores, estudiantes y profesionales a galpones de mantenimiento del ingenio azucarero, donde permanecerán días y meses atados y encapuchados. Tras las torturas e interrogatorios, algunos prisioneros son liberados o enviados a comisarías y cuarteles militares, otros destinados a cárceles de distintas provincias. Treinta permanecen desaparecidos. (http://www.elortiba.org/ledesma.html)



NO FUE EL DEMONIO, FUE BLAQUIER

FUENTE: DIARIO PAGINA 12/ EL PAIS
Domingo 19 de Julio de 2015
Por Alejandra Dandan

SECUESTRADA EN LA NOCHE DEL APAGON EN JUJUY, PERDIO A SUS DOS HIJOS DETENIDOS-DESAPARECIDOS


Eublogia “Rita” Cordero de Garnica fue una de las testigos históricas en el Juicio a las Juntas y una voz central en el caso contra los Blaquier. Ahora vino a la Capital a pedir a la Corte Suprema que los dueños del ingenio no sigan libres e impunes.
En Libertador General San Martín todos le dicen doña Rita. A los 53 años, Eublogia Cordero de Garnica declaró en el Juicio a las Juntas. Cuando le preguntaron por las generales de la ley ella dijo sin dudar “enemigos”. Doña Rita, de quien todavía se ríen por su respuesta, aclaró: “¿Pero cómo iba a decir que eran amigos? ¡No! Más que yo no los conocía, porque había estado atada. Salió una revista con toda mi declaración. A mi nieta le dije: ‘¡El día que yo me muera no estés quemando esto!’. Esto es sagrado. Todo lo tengo yo bien encarpetado”. Exactamente treinta años después, con 83 años, doña Rita volvió a Buenos Aires. Ahora lleva un bastón, casi no puede moverse, usa el pelo sin canas, toma una pastilla para cada parte del cuerpo y casi no ve. Cada tanto, puebla su historia de enérgicos comentarios sobre los “sinvergüenzas” y “desgraciados”. Con fuerza, intenta que los integrantes de la Corte Suprema le den una entrevista.

–¿Que va a pedirles, doña Rita?

–Yo lo que quiero es Justicia. Quiero que lo traigan también a Blaquier porque él ha sido el promotor de tantas cosas que pasaron en Calilegua. Hoy ya no puedo verlo, pero tengo mis hijos para que me digan: “Mamá ahí está, ahí está el criminal ese”.

–Hace unos años usted parecía esperanzada con el proceso de Justicia, ¿qué pasó?

–Pensaba, por ahí se podía hacer Justicia pero por otro lugar. Porque decía: éste tiene plata y va a hacer lo que quiere, en cambio el pobre, no. ¡Ya ha pasado tanto tiempo...! Mire, desde el ’76 hasta la fecha. Y lo único que quisiera, antes de morirme, es que me devuelvan los restos de mis hijos y que me digan por qué, por qué se los llevaron, ¡por qué los mataron! Si uno tenía 20 años y el otro 23. Los dos tenían sus hijos. ¿Cómo no vieron eso, ellos? Por eso voy a seguir buscándolos. Voy a quedarme tranquila el día que sepa que ese sinvergüenza está preso.

Primera planta de un hotelito viejo de Avenida de Mayo. Rita anda acompañada de dos mujeres de su pueblo. Lleva un sacón pesado de color azul con las fotos de sus hijos Miguel Angel Garnica y Domingo Horacio. La mano siempre adelante cuando camina, tanteando con el bastón. Doña Rita aparece en el Nunca Mas como secuestrada el 20 de julio de 1976, hace exactamente 39 años. Ese día, se llevaron a las tres de la tarde a Miguel Angel del club de Ledesma donde trabajaba; un poco más tarde se la llevaron a ella y a Domingo Horacio. Su esposo, Donato, estaba en la cárcel desde 1974 y en las noches siguientes, mientras el pueblo desaparecería transportado en vehículos del Ingenio Ledesma, como dio por confirmado después de años la Justicia, también se llevaron a un yerno. Rita pasó por los centros clandestinos y salió del penal de Villa Devoto un año después.

Cuando regresó a su casa, que era del Ingenio, un juez la desalojó con la Gendarmería porque ya no eran trabajadores conchabados por los Blaquier. A Donato lo soltaron en 1982, pero a sus hijos no los volvieron. Sus hijas mujeres solían salir a esperarlos a la plaza del pueblo como se espera la vuelta de los combatientes en los relatos de las guerras. Doña Rita en cambio una vez agarró un remise para buscarlos en los 113 kilómetros de monte entre Libertador y San Salvador de Jujuy. “Porque yo decía por ahí los han tirado semimuertos, sabía que los torturaban y los tiraban –explica–. Después de años, lo soñé a Miguelito que me decía: ‘No te aflijas que nosotros estábamos allá, era un hotel que queda cerca del Talar, de Valle Grande. No te aflijas que dentro de 15 días vamos a volver’. Yo le dije a mi marido, ‘Si vos conocés ese lugar, andá, andá en un colectivo, andá ver. Vos que sos mas amiguero, preguntá por ahí’”.

Pero no, no fue así. En otro lugar, le dijeron a Rita que había una familia con el apellido Garnica. “Yo me enteré un día en el banco, le digo al que me lo contó que le daba una foto. Hágame un gran favor: ¿me averigua usted quién es y quiénes son los padres de este hombre? Pero tampoco.”

–¿Cómo recuerda la noche de los operativos?

–Fue el 20 de julio del ’76. Golpearon la puerta. Entonces yo salgo a ver quién es y no me dejaron ni hablar ni nada. Me metieron adentro de un empujón. “¿Acá vive Donato Garnica?”, dijeron. Como yo estaba contra la pared, les digo: “¿Ustedes dicen que son de la Policía? ¿Porque si ustedes son de la Policía, entonces deben de saber que mi marido lleva cuántos años preso? Porque él está preso desde el ’74 por ser sindicalista”.

–¿Su marido era del Sindicato de Calilegua?

–Fundador del Sindicato Azucarero de Calilegua, Fundador de la Caja de Obreros y empleados de Calilegua, la Caja mutual. ¡Y fue comisionado municipal de jovencito! A él le gustaba eso. Se metió en el Sindicato, le gustaba defender a los obreros como él que andaba pelando caña.

–¿Ledesma tenía caña en Calilegua?

–Ledesma tiene cañas en todos lados. ¡Si no pone abajo de la cama, no sé por qué! Tiene cañas por todos lados. Y yo no sé cómo cedió lugar para que hagan casas.

–¿Entonces, cómo siguió la cosa en el operativo?

–Yo les dije: “Ustedes saben muy bien que mi marido está preso. ¿Por qué vienen a buscarlo a la casa?”. A mí me han pegado un empujón, me han pegado una trompada en la cara. Y justo mi otro chico, de 12 años, sale. Y justo sale el otro hijo, este –dice y señala una de las fotos, la de Domingo–. Durante la charla volverá hacerlo seguido. En general no menciona los nombres. Los señala en la foto. Y entonces ellos aparecen así, de golpe, con sus caras y todo, metidos en la conversación. Domingo ese día andaba de pantalón pijama porque salía de bañarse–. Le dije, papito, ponele algo en la espalda a tu hermano. Pero no, así nomás, lo han sacado a los empujones, a las trompadas y las patadas nos han sacado. Ahí afuera, en la calle estaban los vehículos. Me han dicho que eran vehículos de Ledesma. Estaba la Policía, Gendarmería y no sé que más.

–¿A dónde los llevaron?

–Me dijeron que eran celulares de la policía. Estaba lleno de gente. Todos iban bien atados y a no hablar. Nos llevaron hasta la Policía de Calilegua y ahí nos pusieron los números. A mí me pusieron el número en la frente, pero no me acuerdo cuál. De ahí otra vez al vehículo. Y después nos llevaron hasta el Ingenio donde estaba la otra gente metida, que nos estaban sacando. Y después cuando ya nos sacaron del celular y nos metieron a otro, no se fijaron, pero yo tenía una ventanita, apenitas alcanzo a distinguir los trailer de Ledesma con gente adentro. Muy poca cosa, ¡pero vi! Yo no sabía qué nos iba a suceder. Cuando nos llevan a ese lugar (Guerrero), yo lo escuché al Bebe Córdoba (uno de los desaparecidos al que secuestran en Tucumán). “Mamita –me decía– dame agüita que me muero.” Gritaban. Uy, Dios, dónde estamos, por Dios. Y ya estábamos en Guerrero.

Calilegua y Libertador general San Martín son dos localidades separadas por cinco kilómetros de ruta, ubicadas en la zona del ramal. Sus poblaciones son parte de un territorio conformado bajo el dominio de Ledesma, como lo planten las ciencias sociales que lo piensan como “sistema de fábrica con villa obrera”. Fabrica, escuela, hospital, las viviendas, un sistema que controla y alimenta la reproducción de la mano de obra permanente y temporaria en la esfera doméstica y en el espacio de la fábrica. Libertador es el corazón del ramal, puerta de entrada del corredor de Las Yungas, centro político de Ledesma, con la planta central, el barrio de los obreros y separado, las casas de los gerentes y la Rosadita, la mansión que replica la Casa de Gobierno de Plaza de Mayo construida por los Blaquier, amurallada en los últimos años. Los trabajadores secuestrados antes y durante la dictadura pertenecen a estos territorios. En las escuelas todavía dicen que se los llevó El Familiar, esa especie de demonio de las leyendas populares que se come a tres obreros en el comienzo de la cosecha y al final. “¡¡Que me lo venga a decir a mí que ha sido El Familiar!!” suelta doña Rita en la mesa. Eso le contestó a su nieto uno de esos días cuando volvió de la escuela con esa historia. “Que acá el Familiar es Pedro Blaquier”.

En la semana del 20 de julio de 1976 se produjeron una serie de secuestros sin número claros, con apagones en las calles. Los detenidos desaparecidos eran delegados o trabajadores del sindicato o movilizados por él, estudiantes y hasta una maestra de las escuelas de un pueblo donde todo es Ledesma. Ese día, Rita perdió el contacto con su hijo Domingo inmediatamente. Hasta días antes, el centro clandestino de Guerrero adonde los trasladaron había sido parte de las propiedades del obispado. “Tuvimos diez días ahí. Nos separaron a las mujeres de un lado y los varones a del otro. Las mujeres fuimos a parar a la cárcel de Gorriti en Jujuy. Estuve dos meses. El 8 de octubre a las siete de la mañana dicen: ‘preparen sus cosas, hay traslado’. Ni sabíamos qué traslado era. Nos preguntábamos una a otra. Vino el celador y dijo: ‘Se las llevan a la cárcel en Buenos Aires, ahí van a estar bien’.”

“De ahí nos transportaron a Devoto y los hombres a otro lugar. De mi marido ya no sabía nada. Por boca de otros, me decían: está bien, porque era un hombre grande. Yo la pasé un año en Devoto. ¿Por qué? No sé hasta la fecha –dice–. Pero lo que más siento son los hijos. Eso es lo que siento yo. Ellos estudiaban. ¿Y estudiaban dónde? En la Escuela Técnica de Ledesma. Ahí estudiaban. Y yo me acuerdo bien clarito, que un día, a la hora del almuerzo, mi marido me dijo: Rita, porque a me dicen Rita nomás, me llamó el (Alberto) Lemos (antiguo administrador del Ingenio) para la beca de los chicos. Entonces, él (y señala la foto de Domingo) que era orgulloso, dijo: ‘No papá. Usted y la mamá trabajan para que nosotros estudiemos muy bien. Esclavos de Ledesma, no. No papá. Nosotros vamos trabajar por cuenta nuestra’.”

Domingo tenía una hija de ocho meses cuando lo secuestraron. Su esposa se había muerto cinco meses antes. Esa niña que se crió con Rita, hoy tiene 36 y es a la que Rita le implora por sus papeles sagrados. Domingo había estudiado mecánica automotor y electricista en la escuela de Ledesma. Para 1976 estudiaba por otro lado para dibujante de planos, pagado por su familia. Miguel Angel estudiaba “tractores, esos grandes, pero no para Ledesma. Nosotros le pagábamos para que aprenda. Y sí, cuando lo necesitaban lo llamaban para portero del Club de Ledesma. Había una pileta en el verano. Lo llamaban porque decían que era el único que iba bien presentable, porque tenía que ir bien presentable”.

El 20 de julio a las tres de la tarde su hijo estaba trabajando en el club. A las siete de la tarde un vecino la empezó a buscar. El hombre vivía a dos cuadras de su casa y al encontrarla le dijo “del Ingenio han llamado a la Policía y su hijo Miguel Angel está detenido”.

Rita le pidió a su hija mayor que averigüe y con la esposa de Miguel fueron al Ingenio a ver qué pasaba. Vieron “cómo venían los vehículos. Nos dijeron: ‘nosotros los cruzamos en el puente. Lleno de milicos está’. Eso me dijeron cuando yo ya salí. Mientras estuve detenida, yo preguntaba por mis hijos. A uno, a otro. A la policía. Me decían: ‘Ya van a salir, ya van a salir’. Pero seguro que ya los habían hecho boleta. ¿Por qué? No sé. ¿Porque el padre era sindicalista? ¿Porque defendía a los obreros? No, por eso lo que yo digo, sea como sea voy a seguir saliendo a buscarlos. Me voy a quedar conforme el día que yo sepa que ese sinvergüenza esté preso. A mí me han quemado con cigarrillo y me han hecho lo que se les dio la gana. Me han pegado en la cara, me han hecho saltar la dentadura. ¿Por qué? Porque me preguntaban por personas que yo ni conocía”.

Al salir de Devoto y sin casa propia, doña Rita volvió a su provincia dispuesta a vivir “bajo un puente, si hace falta”. Su padre, que vivía en Yute, le dijo: “Hija venite, te hago una hermosa casita con baño y todo para que estés con tus hijos. Le dije que no, porque acá yo me voy a descolgar. Yo quiero estar cerca de dónde puedo buscar a mis hijos”. “Entonces volví a Calilegua porque enojada y todo, les dije que iba a desocupar cuando encuentre dónde ir. Mi hija, la mayor, que era casada, me dice: ‘Viejita, vení a vivir con nosotros hasta cuando venga el papá’. ¡Porque nadie me quería alquilar una pieza! ¡Nadie! Nadie, fíjese como he andado yo mendigando una pieza. Yo trabajaba, mi profesión es modista. Trababa con el costura en la casa y después trabajaba en el hotel Artaza, de Libertador, que es el más grande que hay y me la pasé trabajando para poder criar a los tres que me quedaban.”

–¿Cómo siguió la búsqueda?

–Con las otras madres, nos reuníamos. Caminamos a las cárcel de Salta, de Jujuy, Tucumán y a pie con semejante tierra, con semejante sol. A buscar. Pero no había nada. “No hay subversivos”, decían ellos. Yo decía, que la recontra, pero no importa: hay un Dios. Hemos andado... mire, por ahí nos pillaba el agua y seguíamos. Creo yo que soy la única madre que queda.

–¿Consiguió trabajo su marido?

–Ni de sereno le querían dar trabajo en Libertador. Ni la indemnización le pagaron. Cuando salió para reclamarla le dijeron que tenía un plan de espera y después que no correspondía porque se había pasado el tiempo.

El juicio

“Donde había una comisión, ahí estábamos todas a declarar y decir lo que habíamos pasado.” Fueron a ver a los integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979 cuando pasaron por Tucumán. Estuvo con la delegación de la Conadep que viajó a San Salvador. Y más tarde declaró en el Juicio las Juntas. “Me llamaron a declarar a Buenos Aires cuando estaba Alfonsín de presidente. El doctor (Julio Cesar) Strassera ha sido mi abogado. Primero mandó dos secretarios a Jujuy y me citaron por la Policía de Calilegua que vaya al Juzgado Federal N°1. Le dije a mi marido que me iba sola, porque estaba cerca. Fui y estaban los secretarios del doctor Strassera. Se presentan. Y me dijeron que tenía presentarme a declarar allá y que voy a tener mi abogado y todo. Yo no quería venir, por mis hijos y porque no conocía a nadie, pero ellos me ayudaron.”

domingo, 26 de julio de 2015

26 DE JULIO: PASO A LA INMORTALIDAD DE EVITA


El 26 de julio de 1952, a las 20.25 horas, María Eva Duarte de Perón, la mujer a la que pueblo llamaba Evita, dejaba este mundo y pasaba a la inmortalidad. Un largo y extenso velatorio se desarrolló durante las semanas siguientes. Filas de hombres y mujeres que parecían no tener fin se agolpaban en la Confederación General del Trabajo. A 62 años del paso a la inmortalidad de una de las figuras más importantes de la historia universal, se vuelve tarea compleja poner en palabras el sentimiento que genera Esa mujer.


jueves, 23 de julio de 2015

TERMINO LAS PRIMER COHORTE DEL SEMINARIO DE SUTEBA EN EL MARCO DEL PNFP



El 30 de Junio terminó la primer cohorte del Seminario "Políticas de Inlcusión, Curriculares y de Evaluación en Debate", primer Seminario que nuestra Organización Sindical realiza en el marco del PNFP. Esto nos posiciona como sujetos políticos activos en la efectivización del acuerdo paritario nacional logrado por CTERA, y en la construcción de un derecho para los trabajadores de la educación: formación permanente en ejercicio.



Setenta y cuatro compañeros de nuestra Seccional han realizado y acreditado todo el trayecto de este Seminario. El primer grupo de docentes que asumieron  el desafío de realización del PNFP SUTEBA CTERA quedaran inscriptos en nuestra historia de lucha y construcción colectiva de conocimientos y herramientas para una educación liberadora.

Queremos felicitar a todos nuestros compañeros que participaron por el compromiso demostrado y cerrar esta nota con algunas palabras que expresaron:

"...El haber transitado por este curso ha sido para mí un antes y después en el comienzo de mi carrera docente. Si bien no pude terminarlo como me hubiese gustado, me siento realmente completa porque cada debate, cada aporte teórico han sido para mi sumamente enriquecedores.
Comprendí partes de la historia que por distintos motivos no había podido entender ni mucho menos dimensionar. Me han dado herramientas para defender mi labor diaria. Poder poner en palabras y fundamentar con hechos aquello que ya estaba dentro de mí pero no encontraba la forma adecuada de manifestarlo. Hoy me siento capaz de entrar en este sistema y darle batalla. Defender nuestras políticas públicas y sobre todo que cada sujeto que pase por el aula pueda abastecerse de ellas. Porque no es un favor, porque es su derecho y mi deber el que así sea..." ROCIO PEDROS


"...El seminario amplió mi horizonte. A veces sentimos que estamos perdiendo el rumbo, no todo es blanco o negro, hay una infinita variedad de grises. En nosotros está quedarnos o salir en busca de respuestas, soluciones, estrategias. Instalar definitivamente la reflexión constante sobre nuestras prácticas implica crecer. Al cuestionarnos, al dudar APRENDEMOS.
El material del seminario, sobre todo el audiovisual me movilizó muchísimo. Conocer experiencias positivas contagia optimismo. Se puede, siempre se puede..." VIVIANA LARRABE


"...Una vez más el seminario de SUTEBA nos hace participar de los acontecimientos y experiencias de nuestros pares. Estas experiencias aportan herramientas que permiten cambiar nuestras prácticas diarias, en el ámbito educativo, en algunos casos nos hace re pensar si es correcta nuestra labor, buscando un replanteo que logre modificar nuestra visión sobre la educación y nuestra propuesta pedagógica, logrando renovar día a día la perspectiva dentro de las escuelas..." GUSTAVO IGLESIAS

Gracias Compañer@s por este tiempo compartido que sin lugar a dudas nos permitió avanzar en la construcción de una Escuela que como expresó Stella Maldonado se transforme en  "El lugar donde el conocimiento sea una herramienta para la lucha. Un conocimiento que devele y desnaturalice el orden social de la exclusión y que mediante la acción solidaria, teja las redes que permitan organizarse para pelear por los derechos: a recuperar la identidad y a recibir el legado de las luchas de otras generaciones, a tomar la palabra, a interpelar el poder construyendo poder desde lo cotidiano"...

Continuemos juntos este camino de ampliación de derechos!!!

domingo, 19 de julio de 2015

HOMENAJE AL "NEGRO" FONTANARROSA


26 DE NOVIEMBRE DE 1944 - 19 DE JULIO DE 2007

Estamos Distraídos

Mi amiga Colette solía decir, y hace ya mucho tiempo, 'Estamos entrando en la edad del nunca me había pasado'... 

Y es así. 

Decimos: 'Es curioso. Nunca me había pasado, me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna. 

Escuchamos: 

'Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos.

Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cual es el Segundo, Nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento. 

El tiempo mismo, incluso, ha tomado una consistencia gelatinosa, plástica, mutante. 

Calculamos: - 'Cuánto hace que se mudó Ricardo a su nueva casa?'. Y arriesgamos: - 'Tres, cuatro años'. Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda: 'Catorce'. 

Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle: 

- 'Tu pibe debe andar por los seis, siete años'. 

- 'Tiene diecinueve - nos contesta el amigo 

- Vení Tacho!'. 

Y nos presenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja 
y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla. 

Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon: 'El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa'. Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse. 

Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer. Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos. 

Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años. 

- 'No me junto con viejos', respondió el maestro. 

Yo quiero agregar lo que un día dijo Jean Louis Barrault, famoso mimo francés: 

'La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo'.-

Roberto Fontanarrosa

sábado, 18 de julio de 2015

18 DE JULIO: ATENTADO EN LA AMIA



El 18 de 1994 una bomba destruyó el histórico edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina).

A las 9:53 se produjo una explosión en el edificio. En pocos segundos la AMIA y varios edificios aledaños quedaron reducidos a escombros. En el atentado murieron 85 personas y otras 300 quedaron heridas, 67 de las víctimas se encontraban dentro del edificio y otras 18 en la vereda o en edificios aledaños.Más de 100 viviendas y comercios cercanos quedaron destruidos, la pérdida de gas en la zona fue de gran magnitud, la onda expansiva arrasó con toda la cuadra de Pasteur al 600/700, lanzando autos, árboles, carteles y peronas por los aires; los vidrios de las ventanas de las viviendas y negocios estallron hasta a seis cuadras a la redonda. La investigación de este atentado tuvo trabas, zonas oscuras y todo tipo de idas y vueltas, que hicieron prácticamente nula la causa durante todo el período de Menem como presidente.


En el 2005 el presidente Néstor Kichner denominó estas investigaciones como incompetentes y sin resolver declarándolas una "deshonra nacional". El juez que llevaba adelante la causa fue destituido.


El 25 de octubre de 2006, los fiscales Alberto Nisman y Marcelo Martínez Burgos formalmente acusaron el gobierno iraní de planificar el atentado y al Hezbollah de ejecutarlo. 
El 7 de noviembre de 2007, Interpol ratificó las conclusiones de la justicia argentina.
Desde entonces, el gobierno argentino ha requerido a Irán la extradición de sus ciudadanos acusados por el ataque para ser juzgados por un tribunal argentino o extranjero.


Fuentes: Secretaria de Formación Político Sindical Libro "Clase trabajadora, nuestra lucha". // http://es.wikipedia.org/wiki/Atentado_a_la_AMIA

SUTEBA SE SOLIDARIZA CON EL PERIODISTA VÍCTOR HUGO MORALES


El periodista Víctor Hugo Morales ha sufrido un nuevo ataque por parte del Grupo Clarín. El allanamiento a su vivienda fue ordenado por un juez, en la causa que iniciara Cablevisión en 2000, por colocar pantallas de televisión detrás de la figura del periodista para pasar segmentos de un partido.
Esta es una más de las actitudes prepotentes y de agresión para con el reconocido periodista, que marca el apoyo de algunos jueces al Grupo Clarín.
SUTEBA SE SOLIDARIZA con Víctor Hugo ante este claro atropello judicial.

Los Trabajadores de la Educación le decimos: "ESTAMOS CON VOS, QUERIDO VICTOR HUGO".