lunes, 28 de diciembre de 2015

A 15 MESES DE LA DESAPARICION DE LOS ALUMNOS DE AYOTZINAPA


FUENTE ; DIARIO PAGINA 12/EL MUNDO
LUNES 28 DE DICIEMBRE DE 2015

Reclamo por los 43 estudiantes

Los familiares de los jóvenes desaparecidos marcharon, rezaron e insistieron con un encuentro privado con el Papa. Francisco los invitó a la misa que celebrará el 17 de febrero en Ciudad Juárez, en el norte de México.

Los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron recordados con una marcha y una misa en la mayor iglesia católica de México al cumplirse 15 meses de su de- saparición. Sus familiares ratificaron su demanda de que el papa Francisco los reciba cuando visite el país en febrero. “Aparte de la fortaleza que nos dan la sociedad y los ciudadanos, le recordamos al presidente, Enrique Peña Nieto que el dolor no se puede superar”, afirmó Felipe de la Cruz, vocero de los familiares, en el Zócalo de la Ciudad de México.

Los parientes de los desaparecidos, junto a cientos de personas, marcharon anteanoche desde el Zócalo hasta la basílica de Guadalupe, en el norte de la capital, donde se celebró un oficio religioso. “Ya le enviamos un mensaje al papa Francisco para que los reciba”, dijo el sacerdote jesuita Sergio Cobo, quien conversó con los familiares en ese templo.

Los padres de los alumnos desaparecidos fueron invitados a asistir a una misa al aire libre que Francisco celebrará el 17 de febrero en Ciudad Juárez, en el norte de México, pero no está previsto un encuentro privado con el pontífice.

“Hoy, a 15 meses, para nosotros es desesperante no saber el paradero de nuestros hijos. Estamos luchando para que aparezcan con vida”, dijo Bernabé Abraham Gaspar, campesino y padre de uno de los estudiantes desaparecidos en el municipio de Iguala, en el sureño estado de Guerrero, el 26 de septiembre de 2014. La marcha, organizada por padres de los jóvenes, estudiantes y varias organizaciones sociales, se planteó como una procesión, una caminata entre dos de los principales puntos religiosos de la ciudad, la Catedral Metropolitana y la basílica.

“El mundo en estas fechas se apega mucho a lo espiritual y hoy queremos hacer apego a la sociedad de la Ciudad de México para que nos acompañe. Porque si el gobierno mexicano le apuesta al cansancio, al tiempo y al olvido, nosotros les recordamos cada 26 que esto, el dolor, está latente”, explicó el portavoz de los padres, Felipe de la Cruz. En la manifestación pudieron leerse pancartas y se escucharon reclamos de justicia, críticas al Gobierno Federal y la demanda de aparición con vida de los jóvenes.

Asimismo, y a pesar del trasfondo religioso de la marcha, también se criticó la no intervención de la Iglesia ante la tragedia de las desapariciones en México, que suma más de 26.000 casos desde finales de 2006. “Es un llamamiento por todos los desaparecidos y sobre todo a esa Iglesia que tenemos que está sorda y que es omisa al dolor de los padres. La Iglesia como tal está al servicio del Gobierno, más no de la ciudadanía”, explicó la manifestante Beatriz Leticia García, una maestra y madre que protesta cada 26 de mes. En estos días, padres de los 43 chicos desaparecidos instalaron pinos navideños en el Distrito Federal, Iguala, Chilpancingo y Tixtla con imágenes de los jóvenes colgadas, para mandar el mensaje de que siguen buscándolos. “Tenemos la seguridad que vamos a encontrar los jóvenes con la verdad histórica hecha pedazos por los expertos mediante estudios científicos”, afirmó hoy De la Cruz.

Los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa, en el estado sureño Guerrero, desa- parecieron en la noche del 26 de septiembre de 2014, en un ataque de policías municipales de la vecina Iguala que también dejó seis muertos y 25 heridos. Según diversos testimonios, los 43 chicos fueron entregados por policías de Iguala a miembros de la organización criminal Guerreros Unidos, que los asesinaron e hicieron desaparecer sus cuerpos. Sin embargo, los restos de dos de ellos fueron identificados mediante exámenes genéticos en la Universidad de Innsbruck, Austria.

El gobierno de México sostuvo durante un año la hipótesis de que los jóvenes fueron trasladados a Cocula, ciudad cercana a Iguala, donde los asesinaron y quemaron sus cuerpos en el basurero municipal. No obstante, el grupo de expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aseguró que no encontró evidencia de un incendio de la magnitud del que se hubiera precisado para calcinar los restos de los 43 muchachos.

Dos de los padres de las jóvenes víctimas de Ayotzinapa denunciaron a principios de diciembre la falta de colaboración del Estado y aseguraron que siguen con la esperanza de encontrarlos con vida. “Sabemos que nos estamos enfrentando a un monstruo que es el Estado, que es muy difícil de derrotar”, dijo Mario César González Hernández, padre del estudiante César Manuel González. “Este gobierno nunca nos ha querido ayudar, al contrario, nos ha privado de saber la verdad”, dijo en entrevista con el diario chileno El Mostrador, Clemente Rodríguez, padre del joven desaparecido Christian Alfonso Rodríguez. Clemente y Mario César participaron en un encuentro en la Universidad Central de Santiago organizado por la Asociación de Estudiantes para conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos.